Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXXIII (1971)
- Issue
- 11 (Noviembre, 1971)
- Date
- 1971-11-01
- Page
- Seite 10 (sequence 10)
- Language
- German
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10 BOLETIN INFORMATIVO NOVIEMBRE 1971 “PANIERT ISRAELIES A JUICIO DE PDR ALFRED FRIENDLY ./í> ..s»*»**«*'•’"ÍS 5^ v . . Una manifesiación de los "Panteras Negras" en la calle Ben Yehuda, en Jerusalén. El autor, jefe de la oficina londinense del “Washington Post”, visita con frecuencia Israel. Por su nota exhaustiva sobre la Guerra de los Seis Días, escrita con simpatía hacia Israel, se le adjudicó el ‘Tremió Pullitzer". El problema más grave y peligroso que enfrenta Israel en el orden interno —y que no desaparece desde hace muchos años— es el del enraizamiento de la población judía “de oriente” en la sociedad israelí occidental. El Estado de Israel fue fundado por judíos ashkenazim de Rusia, Polonia, Europa Occidental y América, quienes fijaron también las normas de vida en el pais. La devoción religiosa y la identificación racial judía de los oriundos de las comunidades de oriente no son menos firmes que las de los ashkenazim, pero su cultura, su vida cotidiana y prácticamente su posición en la escala de evolución han sido, en cambio —siquiera para decirlo con delicadeza— de carácter árabe. Al fin de cuentas provienen de países árabes, que forman parte del mundo “en vías de desarrollo”. El problema no consiste en que los “sefaradíes” se resisten a los objetivos, al estilo de vida y a la escala de valores del Israel moderno (una virtual isla occidental en el Medio Oriente árabe). El alcance del problema es mucho más vasto. Un especialista lo definió como un “desbordamiento explosivo de las aspiraciones” para alcanzar precisamente esos objetivos, en especial los de tipo material, pero al mismo tiempo resaltan la ausencia cualitativa, la falta de logros educativos y de orientación general indispensables para alcanzarlos. Durante los últimos ocho meses, los "panteras negras” de Israel conmovieron vivamente el ambiente. En un principio —en la práctica, casi todos también ahora— eran una camarilla marginal de jóvenes delincuentes. Confiesan su delincuencia. Suman aproximadmaente 200, en su mayoría de origen afroasiático. Algunos de los "panteras” son muy inteligentes, pero ninguno dio su anuencia a los ofrecimientos de trabajo ni aceptó pasar un proceso de rehabilitación. Los ‘‘panteras” sólo quieren una cosa ahora: que los reflectores los enfoquen con su brillo. Por más que se los repudie en su calidad de individuos o de fuerza política que existe virtualmente, sus protestas por la discriminación y por la posición de inferioridad, son verídicas. En Israel causaron perplejidad por sus peculiaridades propias del exilio, pues ponen en duda el crisol y suscitan prevenciones sobre la famosa amalgama de los dispersos en el país. Según se puede ver, en no menos de seis aspectos de la vida cotidiana —sueldo, “confort”, vivienda, servicios elementales, pertenencia política y status social— los ashkenazim están generalmente en la cima, mientras que' los oriundos de oriente están en la parte baja. BAJOS SUELDOS 9 La renta promedio de los residentes afroasiáticos llega sólo al 44% de la que obtienen los “occidentales” . Los que pertenecen a comunidades de oriente desempeñan funciones, en general, que no requieren calificación ni destreza particulares. Arribaron a Israel sin instrucción y sin conocimientos adecuados a una sociedad occidental (numerosos judíos de Irak se ven exceptuados de esta regla). Muchos de los oriundos de oriente, que de algún modo adquirieron instrucción o capacitación profesional en sus países de origen, emigraron a los países de occidente y no a Israel. ANALFABETISMO 9 Los esfuerzos entusiastas de Israel para promover una “discriminación positiva” en la educación, a favor de la gente de comunidades de oriente, tuvieron muy poco éxito: se' comprobó que las escuelas, por sí solas, no solucionan el problema, que el ambiente en el hogar es lo más importante. Los niños de familias analfabetas están en una situación de desventaja antes aún de asistir a la escuela, como ocurre, por ejemplo, en una colonia agrícola de inmigrantes de Túnez, situado al lado de la frontera entre Israel y Siria, donde el 90% de los adultos no sabe leer ni escribir, tienen un vocabulario muy escaso y no conocen libros. 9 Los israelíes actúan con dinamismo en los contornos de la familia: las maestras-soldado (su número es de 500, aproximadamente) destinan los meses de su Servicio Militar al trabajo en poblados de nuevos inmigrantes. Le enseñan a las madres las cualidades más sencillas que hacen falta para la administración del hogar, para manejar el presupuesto doméstico, Íiara educar a los bebés y a os niños. En las escuelas de esos poblados se imparte enseñanza en verano, a los oriundos de oriente. Se dictan cursos especiales y se amplían los jardines de infantes. Pero cierto número de educadores israelíes opinan, no obstante, que haría falta la proporción de un maestro por cada alumno, para obtener resultados consistentes . VIVIENDAS INADECUADAS 9 Por razones diversas, la vivienda de los inmigrantes que integran comunidades de oriente es inferior en comparación con la de la gente arribada de países orientales. La mayoría de los inmigrantes oriundos de oriente fueron enviados a colonias agrícolas; los de origen occidental, con calificaciones modernas, consiguieron, en cambio, empleo en las ciudades, donde, por supuesto, las condiciones de alojamiento son mejores. Otra causa —quizá la más importante— reside en el hecho de que los oriundos de oriente son más prolíficos y forman familias grandes (el 8% del total de familias de Israel tiene el 40% de los niños menores de 18 años de edad; el 92% de las familias grandes —más de cuatro hijos cada una— son de origen afroasiático). Otro motivo de la desigualdad en el alojamiento —cuyas derivaciones políticas son evidentes— es la necesidad que Israel tiene de inmigrantes diestros, de los países occidentales. Los precisa tanto, que les ofrece las nuevas viviendas más apetecibles (aunque no llegan al nivel de las casas que abandonaron en sus países de origen). Sea como fuere, los oriundos de oriente no se ven beneficiados por ello. 9 Las colonias nuevas y distantes pobladas por inmigrantes de oriente, disfrutan menos de los servicios públicos. Más aún: los residentes poco instruidos sufren una posición de inferioridad, fruto de la ignorancia, del analfabetismo y de la desubicación cuando solicitan la prestación de servicios sociales, o de otra índole, a los que tienen derecho. El dinero —grandes sumas de dinero— podría solucionar esos problemas de desigualdad; pero el dinero, por sí solo, no resolverá las dos cuestiones siguientes: FALTA DE REPRESENTANTES 9 Los miembros de las comunidades de oriente en Israel no cuentan con una representación adecuada en la vida política del país: no la tienen en el Parlamento ni en el Gobierno, tampoco en las reparticiones administrativas o judiciales. No será exagerado decir que los ashkenazim “administran” el país en todos los aspectos, con excepción. acaso, de las municipalidades y de los concejos municipales lugareños. No sólo en el Gobierno, sino también en la mayoría de los servicios públicos y en las grandes empresas comerciales o industriales privadas, los “occidentales” constituyen la élite. La causa es comprensible: los ashkenazim adultos tienen una instrucción mayor; un alto porcentaje de ellos cursó estudios secundarios y universitarios; los ashkenazim fueron los primeros en inmigrar a Israel y gozan de las prerrogativas que otorga la antigüedad. Otro motivo: en Israel prevalece la inclinación (a veces subconsciente) de reunirse con gente propia, “nuestra”. El “ashkénazi” llena su oficina con empleados ashkenazim; no lo hace por discriminación consciente, sino porque le resulta más cómodo. INFERIORIDAD SOCIAL 9 Por último, existe también el problema no material —aunque nada subestimable— de la posición social de los oriundos de oriente. Los inmigrantes judíos que arribaron a Norteamérica desde Alemania, en el siglo XIX, miraban con aire de suficiencia a los que llegaron después, de Polonia y de Rusia, cuando los veían ridículos con sus chaquetas negras, sus sombreros ampulosos, sus barbas tupidas y su devoción ortodoxa; lo mismo pasa en Israel: los ashkenazim se consideran superiores —no sólo subconscientemente— a los oriundos de oriente, quienes tienen clara noción de ello. La desdichada tensión psicológica y social está ahora en tren de calmarse. La mejor prueba es el número de casamientos mixtos. El 12% de las parejas que contrajeron enlace en 1955, eran matrimonios “mezclados”. Esta tendencia se acentúa de continuo y las estadísticas indican que el número de casamientos mixtos en 1969 llegó Si el dinero puede poner coto a la desigualdad entre los “ashkenazim” y los miembros de comunidades de oriente en lo que atañe a la vivienda, a la economía y a la educación, el tiempo resolverá los problemas menos palpables de la desigualdad y de la discriminación. ¿Pero, cuánto tiempo tardará? ¿Acaso el ritmo de mejoras es bastante rápido para prevenir el desbordamiento explosivo de gente deprimida, cuya situación puede llevarlos a luchar por sí mismos, por sus derechos y por sus aspiraciones? Son cuestiones que inquietan a los israelíes que meditan; buscan ansiosos la respuesta y ello acaso sea el mejor indicio de que sabrán enmendar el defecto a tiempo. al 17,5%. Ruth Alexandrovíteh, Enjuiciada en Riga Hace En Año Fue Liberada MOSCU (OJI).— Ruth Alexandrovich, que fue condenado a un año de prisión, en el juicio antijudío de Riga, fue liberada últimamente de un campamento de trabajo forzado sito en Futma. Este hecho se produjo al año de su encarcelación. La Srta. Alexandrovíteh recibió un permiso para emigrar a Israel, junto con su padre, su novio y su tío, acompañados por sus respectivas familias. Ruth Alexandrovíteh es la segunda encarcelada que es liberada, después del juicio en Riga. En el mes de agosto fue liberado Boris Maftzir, que también fue condenado a un año de prisión. FUGA DE CEREBROS: ARGUMENTO SOVIETICO PARA EVITAR LA EMIGRACION A ISRAEL MOSCU (OJI).— Funcionarios del Partido Comunista soviético comunicaron a judíos soviéticos que no puede existir ninguna emigración irrestricta a Israel, pues esto puede acarrear una fuga de cerebros, según noticias transmitidas al Congreso Judío Mundial. Ante una delegación de judíos que peticionaban el derecho de emigrar a Israel, Albert Ivanov, jefe de la sección administrativa del Comité Central del PCUS expresó que los judíos no tienen ningún derecho nacional especial para emigrar a Israel; a su vez agregó, que cada pedido de emigración es considerado como un caso individual, y subrayó que si se permitiría a todos los judíos emigrar a Israel, se produciría una fuga de cerebros. PERFUMERIA ROSE LTDA. Monjilas 873 — Local 561 — Fono 381448