Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXXII (1970)
- Issue
- 1 (Enero, 1970)
- Date
- 1970-01-01
- Page
- Seite 19 (sequence 19)
- Language
- German
- Belongs to
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ENERO 1970 BOLETIN INFORMATIVO 11 El siguiente relato esta basado en experiencias personales verídicas de los esposos Saxl en Shanghai, China. Los Nuestros de Kai Feng, Fu ..por Eva R. Saxl t.ranjero y algunos están en el British Museum de Londres. También habían manuscritos hebreos en la City Hall Library deHong Kong, pero no sé, si todavía están allí o si tal vez han sido trasladados (así lo espero) mientras tanto a Jerusalem. Nos interesó mucho la opinión de los especialistas Jesuítas que nos dijeron, que no habían “mayores discrepancias” entre los textos hebreos de las Biblias de Europa y aquellos encontrados en Kai Feng. Nunca olvidaré la reunión del grupo representativo de la colonia judía de Shanghai con los dos chinos nuestros. Estábamos muy conmovidos y hasta el intérprete se emocionó mucho al ver la felicidad del abuelo de Ah Ling y del muchacho mismo. Todos queríamos adoptar al niño y todos querían emplear al abuelo. Ah Ling, fascinado con el ambiente nuevo, contestó a las preguntas respetuosamente y estaba evidentemente contento cuando, después de largas consideraciones, se decidió por unanimidad que él iba a quedar en casa de los Ashkenazi junto con su abuelo. El muchacho iba a recibir clases del dialecto chino de Shanghai y de inglés para poder entrar a la Escuela Israelita de Shanghai el año venidero. El abuelo trabajaría en la peletería de Simón, aprendiendo también a hablar el dialecto local completamente distinto al de Honán y hasta algo de yiddish. Dios los había traído a las puertas de la familia Ashkenazi y a todos nos parecía justo que se quedaran con esta familia hospitalaria. El abuelo y todos nosotros asistimos con orgullo a la Barmizwa de Ah Ling a quien llamamos Alí. Cuando murió el abuelo, lo enterramos en nuestro cementerio en un lugar de honor. Alí entonces fue adoptado legalmente por la familia Ashkenazi. ¡Qué lástima no saber adonde partieron ellos cuando todos los residentes judíos de Shanghai se fueron antes o inmediatamente después de la ocupación de Shanghai por las tropas de Mao Tse Tung! Creo que los lugares más probables adonde emigraron Simón Ashkenazi y su familia fueron Israel o Australia. El mundo judío no es un mundo demasiado grande. Podría yo encontrar un día a un chino quien me diría: “Sa Ya Wo, (mi nombre en chino) soy Ah Ling-Ali Ashkenazi y esta es mi esposa L-ebeca!” Contra Agitación Arabe en Latinoamérica “Imagínense, Eva y Víctor”, nos dijo Simón Ashkenazi después de habernos apretado contra su amplio pecho dándonos así su cordial bienvenida. “Yo estaba como de costumbre en mi negocio” — tenía él una peletería grande en el corazón comercial de la Concession Française recién incorporada a la Municipalidad de Gran Shanghai — “y estaba concluyendo la venta de un abrigo de cabrito, y veo entrar, con timidez, a un chino viejo, vestido decente pero humildemente y veo detrás de él a un muchacho de unos diez u once años, también campesino chino, con expresión dulce e inocente que tanto me gusta, ya que casi no la veo más en los niños de hoy”. “¿Y qué quería el hombre? ¿Venderle pieles de zorro de Manchuria?”, le interrumpimos nosotros. “¡Por supuesto que no! ¡Es de Honán, la lejana provincia de Honán”, dice el peletero con gran énfasis. “Estoy todavía todo conmovido por lo que me dijo después de presentarse. Se lo contaré, si no me ahogo”. La historia que nos contó el amigo peletero fue una de las más sorprendentes y emocionantes que hayamos oído jamás. El chino reveló modestamente que él y su nieto son los últimos que conocen su ascendencia judía en Kai Feng Fu, la antigua ciudad distrital de Honán, donde había existido una gran colonia judía, centenares de años atrás. El había decidido llevar a su único nieto Ah Ling, después del fallecimiento del padre, a Shanghai, donde seguramente habría otros judíos chinos. Quería dejar a su nieto para que viviera en casa de “su gente”, aprendiera a vivir de manera judía y se casara con una judía. No conocía a nadie en Shanghai y después de arrendar una habitación, los dos recorrían las calles principales viendo las mil maravillas y discutiendo cómo encontrar a gente judía. Decidieron entrar a la Peletería ya que sabían, que “su pueblo” —desde centenares de años atrás— tenía fama de comerciantes en Honán. “Tengo un empleado que habla el dialecto Honánense y me dice, que el visitante lo habla mezclándolo de vez en cuando con palabras que no entiende. ¿Podrían ser expresiones yiddish? “O persas” sugirió mi esposo quien había leído de refugiados judíos quienes habían llegado a China junto con el Rey Persa Sassanio el año 651 huyendo del Califa Othman. En China encontraron asilo generoso bajo la dinastía de los Tang. Los emperadores Tang se mostraron muy liberales y fomentaron el desarrollo cultural y comercial en los siglos siete a diez. “Vengan a cenar a mi casa esta noche. Invitaré a varios amigos para que podamos hablar en ambiente “bejovet” con los dos chinos y solucionar sus problemas lo mejor posible” —nos dijo Simón Ashkenazi, marcando el número del rabino, mientras que nosotros salimos apresuradamente para tomar rickshas a la Casa Parroquial de los Padres Jesuítas, con quienes yo tenía gran amistad y por quienes supe que ellos habían emprendido estudios sobre los judíos de Kai Feng Fu pocos años atrás. También los Jesuítas se mostraron muy sorprendidos con nuestra noticia de la llegada de los dos judíos chinos. Con gran amabilidad nos dieron los escasos detalles de sus estudios. Mi esposo y yo deseábamos quedar bien informados para poder contribuir esta noche a las deliberaciones en casa de Ashkenazi donde supimos que seríamos los únicos “Amarzim” —ya que el anfitrión era un hombre muy respetado por su sabiduría en asuntos teológicos y también lo eran sus amigos. RAICES PERDIDAS EN LA HISTORIA Así aprendimos que probablemente los judíos llegaron pocos años después de la gran persecusión en Babylon del año 34 a establecerse en Kai Feng Fu, que en ese entonces se llamaba todavía Pien Liang. Fue eso durante la dinastía de los Ha (Esteros). Por mucho tiempo, centenares de años, Kai Feng era el punto final del famoso Camino de la Seda y los judíos formaron una comunidad importante y rica en el comercio de seda. Pero por una desastrosa inundación, seguida por varios años de completa sequía, la famosa seda de Honán no pudo ser producida y el camino a través de Asia a Europa fue abandonado por completo. No llegaba gente nueva ni salieron más la caravanas desde Kai Feng y la colonia judía perdió contacto con el resto del mundo. Por siglos y siglos este grupo de varios centenares de almas en el interior mismo de la China permaneció aislado y lentamente perdieron las costumbres y tradiciones de sus antepasados y de su religión. Tengo que destacar que en toda la historia de China siempre eran los chinos quienes absorbieron cualquier grupo o pueblo extranjero, fueran ellos amigos o enemigos del país. Y así pasó con los Israelitas no sólo en Kai Feng, sino también con las pequeñas colonias judías en Peking y en el puerto de Ningpo, a unas 18 horas en barco lento desde Shanghai. Nos explicaron los Padres Jesuítas, que habían encontrado las ruinas de la antiquísima sinagoga de Kai Feng Fu. También descubrieron rollos de textos hebreos y varios rollos de Thora. Todos estos objetos fueron llevados al ex- BUENOS AIRES (OJI).— La oficina central del Congreso Judío Latinoamericano, en esta capital, ha puesto manos a la obra para dar cumplimiento a varias resoluciones aprobadas en la Segunda Sesión Plenaria, reunida en Lima a fines de noviembre. Las resoluciones fueron aprobadas por unanimidad por representantes autorizados de las comunidades de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, México, Perú, Venezuela y de la Federación de Comunidades Judías de Centro América y Panamá que, aparte de ésta, incluye en su seno a las comunidades de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua. La sesión limeña hizo constar que “la Liga Arabe, bajo el disfraz de una campaña anti-israelí y antisionista, viene desarrollando en los países latinoamericanos una verdadera propaganda antisemita”. Esto lo efectúa “a través de una distorsión de la verdad, utilizando los mismos métodos y conceptos del nazifascismo, vigente aún en la memoria del mundo entero y especialmente en el pueblo judío de quien cobró seis millones de víctimas”. La resolución puso de relieve que, por medio de esa campaña, “se pretende trasplantar a los países latinoamericanos, tradicionalmente pacifis tas, ideologías extrañas que incitan al odio y perturban 1-a convivencia de comunidades que siempre se han caracterizado por relaciones de armonía, lo que ha servido para contribuir al desarrollo de los respectivos países del continente”. Por lo tanto, la conferencia de Lima resolvió “protestar enérgicamente contra esta nefasta diseminación de odio” y, además: “apelar a todos los Gobiernos latinoamerica nos para que impidan la continuación de la acción denunciada que atenta contra la legislación de los países y contra los principios básicos de la Declaración niversal de los Derechos Humanos”. En otra resolución se puso de manifiesto “la dramática situación” de los restos de las comunidades judías en los países árabes, la cual “se ve permanentemente agravada” por las persecuciones y la venganza en vista de la imposibilidad de esos países de realizar “sus amenazas de exterminar al Estado de Israel”. La resolución protestó contra el maltrato de esas víctimas y por el hecho de que las persecuciones denunc i a d a s “continúan impunemente ante la indiferencia de los organismos internacionales”. Como prueba fehaciente se citó el caso de “los ajusticiamientos en Irak” que provocaron repulsa e indignación en el mundo. Se acordó apelar a los Gobiernos árabes para que permitan la emigración de los LIMA (OJI).— Una de las resoluciones más discutidas de la II Sesión Plenaria del Congreso Judío Latinoamericano, efectuada aquí en fecha reciente, fue la referente a la juventud y la educación. Las discusiones al respecto se prolongaron unas 15 horas sin interrupción. Lo más dramático del caso fue la reclamación de los jóvenes a efecto de que las comunidades no habían cumplido los acuerdos tomados en su propia conferencia del año pasado, la de octubre 1968 en Montevideo, que dio nacimiento al Congreso Judío Latinoamericano. La sesión ratificó en todos judíos que viven aún en sus países. Además, se resolvió “instar a los organismos internacionales competentes a fin de que designen comisiones para investigar la situación denunciada y tomar las medidas necesarias para que cesen las persecuciones”. La conferencia de Lima también se solidarizó plenamente con el Estado de Israel en su lucha por “una paz verdadera y definitiva en el Medio Oriente, basada en el reconocimiento mutuo de los respectivos derechos nacionales y la legítima aspiración de los pueblos a convivir en armonía”. Por último, considerando los casos cada vez más odiosos del secuestro de aviones en vuelo, la sesión instó a los organismos competentes a qtfe “suspendan los servicios aéreos con los países que retengan contra su voluntad aviones o pasajeros a consecuencia de actos de piratería aérea”. sus puntos aquellos acuerdos y exigió su cabal cumplimiento. Dichos acuerdos reclaman que se dé prioridad al sionismo como guía de todo el quehacer comunitario y se apoya en la forma más amplia a la aliá y a la educación judaica de las nuevas generaciones con énfasis en el sionismo y “tomando a Israel como única solución a la problemática nacional dél pueblo judío”. Se destaca la enorme importancia de ayudar a los movimientos juveniles y se pide a las Kehilot que asignen por lo menos el 10% de su presupuesto a este fin. Acuerdos sobre Juventud Judía Latinoamericana