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Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel · 1969-11-01 · 11 (Noviembre, 1969) · p. [Seite]

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Journal
Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
Volume
XXXI (1969)
Issue
11 (Noviembre, 1969)
Date
1969-11-01
Page
[Seite] (sequence 1)
Language
German
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AND XXXI N° 11 SANTIAGD DE CHILE NDVIEMBRE 1969 PORTI PAGADO ' TARIFA REDUCIDA Inscripción 2#3 PUBLICA¬ CIONES PERIO¬ DICAS INFORMATIVO DE LA SOCIEDAD CULTURAL ISRAELITA B'NE JISROEL — Av. Portugal 810 — Casilla 2487 — Santiago de Chile Fracasa la Guerra Económica Arabe De nuestro Corresponsal en Israel, J. E. Palmon Las acciones políticas y militares de los árabes, que se realizan desde la fundación del Estado de Israel, son acompañadas continuamente por una obstinada guerra económica, unida al boicot. En los primeros años posteriores a los fracasos militares del año 1948, los árabes estaban convencidos que podrían doblegar a Israel con ayuda de la guerra económica y del boicot. Algunos políticos árabes consideraron incluso innecesario efectuar mayores preparativos militares, pues el “Estado de Israel, no capacitado para la vida, se derrumbaría”. Se emprendió todo lo posible para estrangular económicamente a Israel. Se cenó el paso por el Canal de Suez. En el Estrecho de Tirán, en el Golfo de Akaba, había artillería egipcia que no dejaba pasar ningún barco a Eilat. El aprovisionamiento de petróleo a Israel fue cortado, y el Estado judío tuvo que comprar su petróleo a Venezuela, a un elevado precio, a pesar de estar situado en medio de una de las regiones más ricas en etróleo del mundo. Sin emargo, los árabes no se contentaron con estas “grandes” medidas. La Liga Arabe creó, además, una organización de boicot con una oficina principal en Damasco y filiales en todos los países árabes. Estas comenzaron a “controlar” cuidadosamente las relaciones comerciales de Israel con el extranjero. Grandes empresas de diferentes países recibieron de la oficina central de boicot en Damasco comunicaciones en las que se les exigía suspender el comercio con Israel y se las amenazaba con ponerlas en una “lista negra”. Los éxitos de todas estas acciones fueron escasas. Muchas empresas en el mundo rechazaron con énfasis la amenaza de boicot, y en los EE. UU. los intentos de presión por parte de los Estados árabes desembocaron en escándalos olíticos. Finalmente, el Goierno norteamericano, que al principio dudaba en tomar medidas contra el boicot, fue obligado a intervenir por el Congreso. Las empresas norteamericanas que recibieron amenazas de boicot debían comunicarlo al Gobierno dfe los EE. UU. También en otros países crecía la resistencia contra las amenazas de boicot. Estas tuvieron más efecto mientras Israel fue económicamente débil y no tenía un rol importante como cliente. Pero con el paso de los años, el cuadro cambió totalmente. El desarrollo económico de Israel hizo rápidos progresos, las empresas israelíes necesitaban bienes de inversión y muchas otras mercaderías, y así llegaron a ser “interesantes” para el mundo. Una firma tras otra suspendieron el boicot contra Israel. La Sociedad Británica de Aviación BOAC, que había pertenecido a las primeras empresas en suspender el tránsito a Israel, pronto lo reinició de nuevo, pues comprobó que la línea London-Lod era mucho más productiva que la mayoría de las líneas hacia el Medio Oriente. Las fábricas de cigarrillos “Player” habían rechazado durante largo tiempo el contacto con Israel, bajo la presión de los árabes. Hace poco se reanudaron los despachos a Israel nuevamente. La empresa Coca Cola ha despreciado las presiones de la oficina de boicot y ha instalado una fábrica filial en Israel. Hay una larga lista de sociedades internacionales que mantienen comercio con Israel, sin preocuparse de los intentos árabes de presión, y que, entre tanto, han constatado que las amenazas de la oficina del boicot no deben tomarse muy en serio. EL BOICOT SE HACE BUROCRATICO En la realización de las amenazas árabes no hay una línea unitaria. La oficina central de la organización del boicot se encuentra en Damasco. En la lucha contra Israel, Siria es especialmente radical, y la central sigue esa línea. Pero algunas oficinas locales del boicot no son tan radicales si ello no concuerda con los intereses de su país. Así ha sucedido que un país árabe boicotea una empresa, mientras que otro país no le da la menor importancia. Por otro lado, hay Estados que publican una resolución de boicot, pero que, sin embargo, no la llevan a la práctica. El boicot árabe puede registrar ciertos éxitos en Japón, donde algunas empresas con conexiones internacionales se abstienen de tomar contactos con Israel. Además, a veces la unión de grandes consorcios produce efectos favorables al boicot. Si un grupo que no mantiene relaciones con Israel toma a su cargo nuevas industrias, entonces la reticencia hacia Israel también se extiende a las fábricas que se han incorporado. Israel no está interesado sólo en mercaderías, y hoy se interesa mucho por conseguir licencias (know how), para poder producir por cuenta propia. Las licencias se pueden conseguir sólo de parte de sociedades muy grandes, y con ellas hay a veces dificultades. Los árabes, por lo demás, luchan con mucho más ahinco contra tales contratos y contra todo lo que aumente la fuerza productiva de Israel, que contra el mero comercio con productos de consumo extranjeros. MEDIDAS DE RECHAZO En Israel, las opiniones sobre la posición frente al boicot árabe han estado divididas desde siempre. Un sector opina que no debe darse importancia al boicot, pues éste ha fracasado en su resultado final. Los que sostienen esta posición señalan que Israel ha podido solucionar su problema del petróleo y que el aprovisionamiento de este producto funciona hoy sin contratiempos. Ellos señalan, además, que las medidas de lucha de los árabes fueron en cierta medida incluso productivas para Israel. La agricultura moderna de Israel ha surgido más que nada porque las antiguamente baratas fuentes de aprovisionamiento de productos agrarios están obstruidas. También algunas ramas industriales deben su existencia a las medidas de bloqueo de los árabes. Se hace resaltar que Israel debe luchar contra el boicot preferentemente a través de medidas positivas propias que lleven el boicot al ridículo, y no contra las oficinas del boicot. Las empresas que aún hoy temen a los “cien millones de árabes” se convencerán solas mañana, según los seguidores de la “posición positivista”, que deben reanudar las relaciones con Israel en interés propio. Frente a esto, otro grupo de políticos y economistas israelíes señala que en esta época de eficaz propaganda internacional, el boicot no puede pasar inadvertido. Este puede causar daños, quizás más psicológicos que económicos, pero que en la lucha internacional contra los árabes tampoco debe subestimarse el daño psicológico. El Gobierno de Israel no quiere, comprensiblemente, destacar el efecto del boicot árabe. Pero en el Ministerio del Exterior hay una sección especial que se preocupa del boicot árabe. Su trabajo se realiza en completo silencio. Frecuentemente se emprenden intervenciones discretas que son más efectivas que las campañas de propaganda. El trabajo en la opinión pública se deja en manos de organizaciones, como especialmente las Cámaras de Comercio que están relaciona- (Pasa a la página 6) SOCIEDAD CULTURAL ISRAELITA JUVENTUD 61 JISROEL invitan a un Vienes, 28 de Noviembre de 1969 - 20 horas AV. PORTUGAL SI O a cargo de MARCELO RITTNER del Seminario Rabínico de Buenos Aires. Sábado 29 de Noviembre: 17,3D H. GRUPO DE LECTURA Y DEBATE 19,3D H . HAFDALA 20,□□ H. UNA SERIE DE ACTIVIDADES INTERESANTES

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